sábado, noviembre 13, 2004

VISITA AL PEDIATRA

Esto de cumplir meses cada treinta días tiene una parte negativa, un reverso tenebroso: la visita al pediatra. Esta vez me ha hecho menos gracia que otras veces y así se lo he hecho ver. Del rosa pasé al rojo, del rojo al morado, del morado al amarillo... Como si nada. Se empeñan en desnudarme (con el frío que hace ahora), medirme, pesarme, mirarme la nariz y los oidos, aprisionarme la lengua para investigar en lo más profundo de mi garganta. Todo, para decirme que estoy bien. Eso ya lo sé yo. No hay más que verme. En resumen, que ya peso 7'700 kg y mido 66 cm.

0 Comments: