Ayer estuve en los "Invas". Ayer fui feliz.
Pues sí, vuelvo a mi ser. Tras duros días de titánica lucha para solidificar mis heces: ¡lo he conseguido!. Si a eso unimos que ayer, embutido en una mochila, visité el megamercadillo que tenemos en Albacete todos los martes para comprarme zapatos, creo que puedo decir que ya soy mayor. Mi madre, cansada de verme descalzo todo el día (os he acompañado una foto, para que veáis hasta que punto llegaba la afrenta) y contra su más firme voluntad, decidió sacrificar "horas de generación de dinero para comprar papillas" (osea, de trabajo), para introducirme en ese nuevo y maravilloso mundo que son los invasores, donde calidad y precios bajos se unen en comunión, provocando un éxtasis casi místico de numerosos consumidores. O algo así.
Yo salí de allí con tres zapatos nuevos.
Claro, que mi madre salió con una planta de más de dos metros de alta. Menos mal que papá no vio como llevamos a casa la planta en el coche. Me sentía como el hijo de Tarzán y Jane. Pero eso ... es otra historia.

1 Comment:
Eso esta bien, pronto empiezas Daniel a ir de compras, algo que es un "arte", aunque tu padre no llegue nunca a entenderlo, pero para eso esta mamá que te introducirá en este maravilloso mundo, y sino la tía ASun también te puede aconsejar cuando tengas que rennovar tu armario
Post a Comment