lunes, noviembre 29, 2004

FIN DE SEMANA DE RODRIGUEZ

Como lo oís. Han sido necesarios casi ocho meses para que mis padres me dejaran por fin solo. Mucho me temo que les ha decepcionado que los extrañe menos de lo que ellos esperaban. Claro, que habría que ver a papá haciéndole fotos chorras a las puertas, los árboles y esas cosas que le gustan a él. O si no mamá, seguro que la tuvieron que bajar los geos del autobús turístico por Granada (como si hubiera sido por la misma Sierra Nevada, sí, a ella...).
En fin, que aquí todo el mundo ha aprovechado. Y si no a las pruebas me remito.


Karateka

miércoles, noviembre 24, 2004

MIS PRIMEROS INVAS

Ayer estuve en los "Invas". Ayer fui feliz.

Pues sí, vuelvo a mi ser. Tras duros días de titánica lucha para solidificar mis heces: ¡lo he conseguido!. Si a eso unimos que ayer, embutido en una mochila, visité el megamercadillo que tenemos en Albacete todos los martes para comprarme zapatos, creo que puedo decir que ya soy mayor. Mi madre, cansada de verme descalzo todo el día (os he acompañado una foto, para que veáis hasta que punto llegaba la afrenta) y contra su más firme voluntad, decidió sacrificar "horas de generación de dinero para comprar papillas" (osea, de trabajo), para introducirme en ese nuevo y maravilloso mundo que son los invasores, donde calidad y precios bajos se unen en comunión, provocando un éxtasis casi místico de numerosos consumidores. O algo así.
Yo salí de allí con tres zapatos nuevos.
Claro, que mi madre salió con una planta de más de dos metros de alta. Menos mal que papá no vio como llevamos a casa la planta en el coche. Me sentía como el hijo de Tarzán y Jane. Pero eso ... es otra historia.


El Descalzo


¿Soy yo?

miércoles, noviembre 17, 2004

HE ESTADO MALITO

Pues sí. Ayer pasé la enfermedad más larga de mi vida. Sin comerlo ni beberlo me he pasado 24 horas hecho un pepón, con unos rosetones que daba gusto verme. En fin. El caso es que con el tesón y el esfuerzo que me caracterizan ya lo he superado. Hoy estoy en plenas facultades, negándome a comer la papilla y mejorando la técnica de llorar y reir con la boca cerrada, para evitar que en un descuido me la enchufen.
Esto va dedicada a mi tía Ana, que decía que hoy no había puesto nada.

martes, noviembre 16, 2004

PLATILLOS VOLANTES

¿Y la dignidad de los padres?, ¿dónde está?. Ayer papá y mamá decidieron probar con un potito de frutas para merendar. Justo antes de empezar papá descubrió que yo me quedaba embelesado mirando el reflejo que hacía la tapa de una sartén en el techo. ¡Bastante tuvieron!. Mamá, al darse cuenta, corrió rauda a por el potito y la cucharilla torturadora, instando a mi padre a seguir con los reflejos. ¡Teníais que verlos!. Mi padre haciendo un numerito de reflejos en el techo y mi madre aprovechando mi estupefacción para introducirme la papilla a toda prisa. Lo peor fue cuando mi padre se animó. Decidió coger otra tapa y montar un número luminoso-musical del tipo Encuentros en la tercera fase. Cuando se darán cuenta de que si quiero comer como, y si no quiero comer NO COMO.

domingo, noviembre 14, 2004

MAMÁ, LAS PAPILLAS Y YO

Este tema daría para mucho. No entiendo esa insistencia que tienen en hacerme tragar una papilla que, entre otras cosas, contiene trigo, trigo hidrolizado, maíz, cebada, centeno, mijo, arroz, sorgo y avena. ¿Y los chorizos y las morcillas,para cuando?. Desde aquí reivindico mi derecho a comer lo que yo quiera.
Mamá piensa que soy un terrorista peligroso. Llegada la hora me inmoviliza, me pone un babero de plástico duro abotonándomelo al cuello, y dirige hacia mí una cuchara de plástico que ya la querría para sí Torquemada. Por no hablar de las canciones para intentar que coma, aunque ese es otro tema. Estoy seguro de que a la hora de la comida se respetan más los derechos civiles de Annibal Lecter que los míos. Mamá piensa que soy en extremo peligroso porque tras un llanto en el que parece que me va la vida sonrío de oreja a oreja ante la simple visión de un biberón con leche calentita. No es para tanto, ¿no?.

sábado, noviembre 13, 2004

VISITA AL PEDIATRA

Esto de cumplir meses cada treinta días tiene una parte negativa, un reverso tenebroso: la visita al pediatra. Esta vez me ha hecho menos gracia que otras veces y así se lo he hecho ver. Del rosa pasé al rojo, del rojo al morado, del morado al amarillo... Como si nada. Se empeñan en desnudarme (con el frío que hace ahora), medirme, pesarme, mirarme la nariz y los oidos, aprisionarme la lengua para investigar en lo más profundo de mi garganta. Todo, para decirme que estoy bien. Eso ya lo sé yo. No hay más que verme. En resumen, que ya peso 7'700 kg y mido 66 cm.

Ya está casi toda la familia más cercana. Aún falta mi abuela Maribel.
Estas de aquí son mi abuela y mi bisabuela. Mi bisabuela me saca noventa y cinco años y pico. La de debajo es mi tía Ana. Ahora no la veo mucho(y ella no me ve casi nada). Le he dicho a papá que ponga aquí su foto para que no se olvide de mí. Sin rencor.


La Abuela y la Bisabuela. Ambas Esperanza.


La Tía Ana

jueves, noviembre 11, 2004

Estos dos de aquí debajo son papá y mamá. No os digo quién es quién,para que lo adivinéis vosotros. Poco a poco os iré poniendo las fotos de la familia que faltan. Eso por no hablar de tantos y tantos amigos incondicionales que me quieren con locura.
Mañana tengo pediatra. No creáis que me hace mucha gracia. Me desnudan, me estiran y me introducen cosas raras por la boca y los oidos. Ya os contaré.


Mamá y papá


Mi tía Espe y mi abuelo Manolo

Aquí tenéis a más miembros de mi familia. Como veréis, algunos son más jóvenes que yo.
De izquierda a derecha podemos ver a mi tía Rosa, mi primito Jorge, mi abuelo Juan, mi tío Julio (¡menudo cuidado hay que tener con él!), mi prima Lucía, mi bisabuela Ramona y una señora con rizos a la derecha que, por la sonrisa que tiene, no debería saber que le estaban haciendo una foto.


Mis primitos, mis tíos ...

lunes, noviembre 08, 2004

Hola. Soy Daniel y este es mi pequeño diario. Hasta que a mi padre le venga la desgana y hayamos de darlo por terminado. Os iré poniendo algunas fotos. Y mi devenir cotidianio. Ya se sabe: papillas, sonidos nuevos, tonterías que hacen mis padres cuando están conmigo. Esas cosas.
De momento, aquí tenéis la foto de uno de mis primeros baños.


Primer baño