Eso debió ser lo que le pasó a mis padres el pasado fin de semana. A las cinco de la tarde ya habían llegado de Cádiz para llevarme a la piscina. Fue mi primer baño oficial de la temporada. Cierto es que me costó casi media hora decidirme. Ahora bien, las gansadas que estuvieron haciendo mis padres para convencerme no tienen precio.

0 Comments:
Post a Comment