Este fin de semana he conocido la arena de la playa. Podría decirse que en el sentido bíblico. Ya os contaré más adelante.
Papá no ha hecho más que darme por saco. Se ha pasado todo el fin de semana llamándome Salmón el oso. Parece un personaje de dibujos animados.
Lo peor ha sido el contraste de la playa -con las chichas al aire- y los fríos invernales de esta bendita ciudad. Mamá ha vuelto a entrar en el top manta, es decir, es la que más mantas se pone. A saber: una de ovejas -como la llama ella- por debajo (que debe llevar un rebaño entero, por el calor que da), la de la cama, la colcha, otra manta por encima que le hizo mi abuela, y luego otra que le regaló mi bisabuela. Lo que no sé es cómo puede moverse.
martes, febrero 15, 2005
LA PLAYA
Publicadas por Ana y Daniel a la/s 16:15

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